HABLEMOS DE SEXO

Hablar de sexo con nuestros niños es un tema de suma importancia que no se puede dejar de lado. Es fundamental para el desarrollo de nuestros hijos e hijas, sentar lo que serán las bases de una educación sexual sana. Respetando su espacio, sin invadir su intimidad damos unas claves para abordar la educación sexual sin prejuicios, ni miedos.

NO HAY EDAD PARA EDUCAR

Aunque muchas veces no es fácil iniciar este asunto, Penélope Alonso, Sexóloga y Psicóloga, nos da las claves para comenzar a abordar la educación sexual de los niños. Teniendo en cuenta que se empieza a desarrollar la sexualidad a los 7 años, Penélope cree que se debería afrontar este tema desde el nacimiento. “Dependiendo de lo que entendamos por sexo, sexualidad y relaciones sexuales, así lo transmitiremos, y esto no es algo que hagamos solamente cuando nos lo proponemos conscientemente, sino también el resto del tiempo. Es decir, la Educación Sexual es una comunicación constante; con nuestras actitudes, valores y respuestas ante diferentes situaciones”.

“Ocurre que habitualmente se asocia, o se entiende como sinónimo, la Educación Sexual y el uso de los genitales en las relaciones con otras personas, y eso, que evidentemente es una parte de nuestra vida, no es lo fundamental en la Educación Sexual. Si pensamos en esos términos (en la sexualidad como lo que se hace con los genitales) es lógico que se nos plantee la duda de ¿a qué edad tengo que empezar a hablarles sobre los encuentros eróticos? Evidentemente los 7 años no es la edad adecuada para ello, pero si entendemos que esas prácticas que algún día tal vez se den están directamente relacionadas con los valores y actitudes que hayamos transmitido y construido desde el nacimiento, tal vez el foco debería de ponerse no tanto en las prácticas concretas que nos asustan como en cómo les ayudamos a que se conozcan, se acepten, se expresen y se relacionen de forma satisfactoria, que en definitiva es el objetivo de la Educación Sexual. La edad entonces ya no es la referencia, porque la Educación Sexual es para “todos los públicos”.

LITERATURA Y SEXO

Una de las formas más naturales y fáciles de abordar la educación sexual es a través de los cuentos. “Hay muchos cuentos adaptados a las diferentes etapas madurativas, desde luego yo recomiendo siempre comenzar con aquellos que hablan de la diversidad desde etapas muy tempranas, se pueden utilizar como juego, se pueden utilizar como lectura para dormir, o simplemente como lectura de ocio, acompañándoles y explicándoles. A veces esos mismos cuentos nos ayudan a los adultos a cuestionar nuestras propias ideas sobre la diversidad, las cosas que nos chirrían, las cosas que tal vez antes no nos habíamos planteado, o incluso nos abren los ojos a realidades que ni tan siquiera habíamos pensado.”

“Alimentamos a nuestros hijos, favorecemos su descanso, su ocio, su formación. Educamos afectiva, moral y socialmente. Cuando educamos y transmitimos valores afectivos, morales y sociales estamos haciendo educación sexual, de los sexos, del cómo entendemos que tienen que ser las relaciones, de cómo se gestionan las emociones, de qué valores consideramos positivos o negativos, de cómo entendemos la diversidad… es imposible hacer una educación sexual separada de todo esto, y si además, lo que queremos es promover unas prácticas eróticas saludables, tal vez el requisito sea ver qué ritmo y qué necesidades individuales de información tiene cada niño y cada niña. Pero no olvidemos que con nuestros gestos, y actuaciones también estamos educando en los cómo y los cuándo. Lo hecho previamente va a ser la base del futuro”.

VERGÜENZA

Aunque ya en menos ocasiones, a veces los progenitores eluden el tema del sexo con sus hijos y prefieren dejarlo en mano de profesores o educadores. “Suele ocurrir que a padres y madres les entran los siete males cuando piensan en cómo hablarles de sexualidad a sus hijos porque precisamente se pone el foco en los genitales y en sus usos; la educación sobre “eso” da vergüenza, no sabemos cómo hablarles de algo tan íntimo, ¿qué les vamos a contar? , ¿Lo nuestro? , Cómo lo hacemos nosotros?. Tampoco parece razonable dejar ese papel al profesorado, porque tal vez tampoco sepan cómo abordarlo o tal vez tengan una visión sesgada de lo que es la sexualidad”.

“Si la Educación Sexual se trabaja desde el inicio, paulatinamente iremos viendo las necesidades de información que van teniendo, si es el momento de comenzar a hablar de cuerpos, lubricidades y placeres más en concreto, o si esas cuestiones van siendo abordadas paulatinamente a medida que van y vamos madurando en nuestra relación educativa. A veces, paradójicamente, el tema corporal es el que menos les interesa. Resalta Penélope.
“Habitualmente al pensar en la educación sexual como en las interrelaciones perigenitales de nuestros hijos hace que queramos externalizar esas informaciones, y además queremos que sea alguien ajeno a la familia quien le hable de los peligros y las precauciones que hay que tomar, porque es más cómodo o porque no nos sentimos capacitados para hacerlo nosotros, o porque creemos que les van a hacer más caso (en esos -nuestros- miedos). Pero la familia es el entorno seguro de los menores, es la base principal de transmisión de valores y actitudes, si externalizamos este aspecto, estaremos trasladando la impresión de que la familia no es el entorno adecuado para hablar de estos temas y por tanto cuando surja una duda o una dificultad tampoco será la familia a donde acudan en primera instancia. Los entornos en los que se habla de muchas cosas es más fácil que salgan preguntas, se esté de acuerdo o no con las respuestas”.

Asesoramiento

 

PENÉLOPE ALONSO VÁZQUEZ
Sexóloga- Psicóloga
Col. nº G3277
Socia AEPS (Asociación Estatal de Profesionales de la Sexología) nº 346
                     
 VENCELLOS Atención Sexolóxica 
 C/ Avda de Ferrol, 65- 4ºB
 Santiago de Compostela
  TLF: 676957818
Por | 2018-11-22T14:24:39+00:00 octubre 8th, 2018|EDUCACIÓN, SALUD|Sin comentarios

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