LA ADOLESCENCIA Y EL PORNO

Nuestra sociedad cambia a ritmos vertiginosos. Cambian nuestras costumbres, nuestras creencias, nuestra manera de ver el mundo y los lugares donde buscamos y encontramos información. Los adolescentes de hoy no son los mismos de ayer y esto conlleva a que la educación de ayer no vale en muchas ocasiones para los chicos de hoy. Nuestros chavales crecen en la era de la digitalización con sus ventajas y con sus inconvenientes.

Los datos son claros a partir de los 10 años comienzan a tener contacto con la pornografía. Sí, la pornografía. Los contenidos que la red ofrece para adultos son consumidos por adolescentes con un simple click. La sexóloga Penélope Alonso es clara “ el uso de las tecnologías facilitan el acceso a materiales que desde la visión materna- paterna no son los más adecuados, pero entra dentro de la realidad del día a día, no solamente el porno, también el acceso a contenidos violentos e informaciones controvertidas que no podemos controlar” .

El porno en la adolescencia

Penélope Alonso concreta que “el porno es una representación fantasiosa de la erótica, que en sí mismo no es negativa. Las fantasías son fantasías, el problema viene cuando quien lo ve no tiene la formación suficiente o no tiene la capacidad crítica necesaria para no entender la fantasía cinematográfica como una representación del día a día”.

La pubertad es una edad de cambios en muchos sentidos. El cerebro se termina de dar forma para llegar a la edad adulta. “ver porno en la adolescencia, sin la educación sexual previa y temprana, hace que muchos chicos y chicas crean que eso que ven representado en las pantallas es un modelo a seguir.”

El 42 por ciento de los usuarios de Internet de entre 10 y 17 años han tenido alguna vez contacto con el porno a través de la red. “desde el momento que se   da un teléfono inteligente, con acceso a la red, estamos poniendo en sus manos una herramienta con la pueden acceder al infinito de la información, y el porno está en todas partes. Tal vez tengamos que plantearnos la edad a la que se les permite tener un móvil con conexión a Internet.”

Educación sexual en casa

El hogar, como ya hemos comentado en otras ocasiones, es el lugar idóneo para la formación sexual. Los padres no podemos controlar qué ven nuestros hijos pero sí la forma de verlo.  La sexóloga Penélope Alonso nos pone en situación “¿Cuál sería la reacción de un padre o una madre si su hijo o hija acude a ellos para preguntarle sobre una película porno que han visto? Esa reacción ¿facilitaría que les preguntasen? ¿Tienen nuestros hijos la sensación de que sobre este tema tienen libertad para preguntarnos? ¿Nos hemos adelantado a que puede ocurrir que vean material para adultos por casualidad y lo hemos comentado con ellos para darles herramientas  y saber qué hacer en ese caso? Evidentemente hay contenidos porno que es difícil que con determinadas edades puedan entender o cuestionar pero ¿No ocurriría lo mismo con el tema de la violencia extrema?”

A muchos padres se nos hace muy difícil abordar con nuestros hijos el tema de la sexualidad  pero tenemos que darnos cuenta la importancia que esto tiene para su desarrollo. Para Penélope es sencillo “ en una familia donde la sexualidad es tratada como un elemento más de la evolución personal, sin eludirla un ocultarla, en la que el respeto a la sexualidad se perciba en el día a día, en la que los valores de respeto y diversidad estén constantemente en el tintero, en la que no se perciba que hablar de sexo y sexualidad genera una crisis, en familias en las que los niños han tenido respuestas ante sus preguntas más peliagudas sin reacciones de miedo o ansiedad, entonces el porno seguramente será un elemento que no generará grandes problemas, porque será un tema más que abordar desde los valores del respeto porque se les habrá dado una base para tener criterio propio sobre aquello que ven”.

No es difícil saber que tu hijo de 9 ,  10 o 11  años ha visto imágenes pornográficas. Aunque no sea él quien tenga una Tablet o un móvil con conexión alguno de sus amigos o amigas que sí lo tienen puede que les hayan enseñado ciertos vídeos con contenido porno. No seamos ingenuos, no podemos evitarlo. Aunque es cierto que “no podemos otorgarle el uso del porno la responsabilidad de las relaciones violentas y agresivas. Evidentemente, tener unos modelos poco adecuados hace que nos conduzcamos de diferente manera pero también el que una persona sea violenta y agresiva tiene muchos más componentes que el simple hecho de visionar porno. La educación sexual es una herramienta fundamental, porque es aprender sobre la comunicación ¡, sobre habilidades sociales, sobre autoestima y fundamentalmente sobre el respeto.”

 

Educación sexual en los centros educativos

Una asignatura pendiente en nuestro país es la educación sexual en los centros educativos. Penélope es muy crítica al respecto  “los centros educativos son un eslabón fundamental y por ello debería de haber una asignatura de educación sexual desde infantil hasta la adolescencia impartida por profesionales. La supuesta educación sexual que se hace en edades ya adolescentes sobre métodos y precauciones no es educación sexual, es prevención sanitaria y eso no les ayuda a entenderse como chicos  y chicas, no les ayuda a entender y respetar la diversidad de identidades sexuales ni la diversidad de orientaciones del deseo. Solamente ayuda a estereotipar las relaciones eróticas (que se venden como coitales casi siempre) con unos modos que no se ajustan a la realidad tal y como hace el porno mayoritario. Me atrevo a decir que este tipo de supuesta educación sexual solamente refuerza el estereotipo de relaciones basadas en la genitalidad y el coito centrismo, que es de lo que vive el porno”.

Nuestra responsabilidad

Como padres y educadores tenemos la responsabilidad de abordar este tema con nuestros chicos de una manera natural  y sin tapujos. No podemos permitir que la educación sexual de nuestros niños sea el porno, porque entre cosas no es real. Quitarnos la venda de los ojos y pensar en las consecuencias e insatisfacciones que conlleva no hacerlo es vital para nuestros adolescentes. Y si no somos capaces de abordar este tema  Penélope tiende la mano “las familias siempre pueden acudir a profesionales de la sexología que puedan acercarles información adecuada, herramientas positivas e incluso que les ayuden a reeducarse para después educar”. Es nuestro deber como padres y educadores afrontar que el consumo de porno por parte de nuestros hijos no es algo que podamos evitar, pero sí educar.

 

Asesoramiento.:
Penélope Alonso Vázquez
Sexóloga-Psicóloga
Col. nºG3277
Socia AEPS ( Asociación Estatal de Profesionales de la Sexología) nº 346
VENCELLOS Atención Sexológica
vencellos.sexologia@yahoo.es
TLF: 676957818

 

Por | 2019-04-10T11:39:01+00:00 abril 10th, 2019|EDUCACIÓN|Sin comentarios

About the autor:

Deje su comentario