¿NEGOCIAMOS?

Una de las claves para que la adolescencia no desemboque en una crisis familiar es la negociación. Pero con la vida ajetreada en la que nos movemos  es muy complicado llevarla a cabo y al final , los gritos, castigos, contestaciones y desprecios se impone. Los padres tenemos que tener claro que la clave es la negociación. Para ello es importante que hagan una fuerza común y marquen una serie de normas inquebrantables y otras negociables que se consensuarán con los chavales.

La tarea no es fácil; llegas a casa estresada de trabajar, hoy ha sido un mal día, has discutido con tu jefe, te duele la cabeza y al llegar a casa recuerdas que aún tienes que poner lavadoras y preparar la comida de mañana. Al pasar la puerta de tu hogar…. Tu hijo se ha saltado las normas otra vez. Tiene la habitación que parece la cueva de los ladrones de Alí Baba, ha llegado tarde de nuevo y tienes una nota poco agradable del profesor de matemáticas.

 

La cabeza te estalla ¿Cuál es la clave para que no saltes por la ventana?. En este caso la pedagoga Nuria Velasco es muy clara “antes de cruzar el marco de la puerta se debe respirar profundamente, no alterarse y quizás si se ve que en ese momento no se está capacitado para establecer una conversación sin reproches, dejarla para otro momento “.

 

Las claves de una negociación exitosa están en la bases. Entre los padres y los adolescentes se tienen que consensuar unas normas y deberes que todos los miembros de la casa deben cumplir.

 

Hay normas que son inquebrantables y otras que pueden ser flexibles (dependiendo del momento y de la actitud) por eso “tenemos que practicar con el ejemplo, que vea cómo todos los miembros de la casa cumplen con lo establecido y si se incumplen se deben asumir las consecuencias, que previamente hemos consensuado”.

 

 

Hay algo importante, nunca la negociación debe ser unilateral, “ eso no es negociación”. Aunque es verdad que en muchas ocasiones resulta muy complicado llegar a acuerdos con un adolescente,

Nuria Velasco es clara, “es importante fomentar el trabajo en equipo. Y que el adolescente se dé cuenta que el equipo más importante que va a tener en su vida es su familia”.

Para ello es esencial que los padres sepan escuchar, sin reproches ni acusaciones constantes. Sólo así conseguiremos que nuestros hijos lleguen a ser personas autónomas, seguros de sí mismos y con una autoestima lo suficientemente fortalecida para lleva a cabo las tareas más complicadas que la vida les pondrá en su camino.

 

Tenemos que ser conscientes que nuestros niños, ya no son niños, se están formando y madurando para convertirse en adultos. Es nuestra labor guiarlos para que sepan afrontar con valentía y madurez los sinsabores de su vida. Escuchar, comprender , consensuar y negociar y sobre todo mucha paciencia son las claves para que la adolescencia sea una maravillosa etapa de la que también podamos disfrutar.

Por | 2018-11-18T19:07:28+00:00 noviembre 14th, 2018|EDUCACIÓN|Sin comentarios

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